Obesity and
child overweight
Artículo resultado de proyecto
de investigación financiado por
la Universitaria
de Guayaquil
Michelle Nathaly Arzube
Almeida
Univesidad
de Guayaquil
https://orcid.org/0000-0002-2090-3763
Guayaquil
– Ecuador
Gabriela Belén Espinosa Arreaga
Univesidad
de Guayaquil
https://orcid.org/0000-0001-9360-9015
Guayaquil
– Ecuador
http://www.jah-journal.com/index.php/jah
Journal of
American health, Januaty . June vol. 1.
Num. 1 – 2018
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Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0
Internacional.
RECIBIDO: 25 DE OCTUBRE 2017
ACEPTADO: 1 DE DICIEMBRE 2017
PUBLICADO: 4 DE ENERO 2018
RESUMEN
El presente documento, “Sobrepeso y
obesidad infantil. Es para orientar, prevenir, para que vean tratamiento en
Atención a la Salud”, en la nutrición adecuada para los niños en la Infancia
como apoyo para la atención de niños con sobrepeso u obesidad, así como para
orientación de acciones comunitarias de promoción de la salud como estrategia
de advertencia del sobrepeso y la obesidad. La obesidad y el sobrepeso infantil
es una gran problemática internacional que ha crecido en las postreras décadas.
Unas de las causas que ocasiona son los inapropiados usos de alimentarios y el
sedentarismo. La finalidad común de esta investigación es saber cuáles son las
causas de la obesidad y sobrepeso infantil y buscar propuestas educativas para
disminuir la obesidad infantil.
PALABRAS CLAVE: Obesidad
infantil, Sobrepeso, factores de riesgo, sedentarismo, mala alimentación.
ABSTRACT
This document,
“Overweight and childhood obesity. It is to guide, prevent, to see treatment in
Health Care”, in adequate nutrition for children in childhood as support for
the care of overweight or obese children, as well as for guidance of community
actions to promote health as a warning strategy of overweight and obesity. Obesity
and childhood overweight is a major international
problem that has grown in the last decades. Some of the causes it causes are
inappropriate uses of food and sedentary lifestyle. The common purpose of this
research is to know what the causes of childhood obesity are and overweight and
look for educational proposals to reduce childhood obesity.
KEY WORDS Childhood obesity, Overweight, risk factors, sedentary lifestyle, poor
diet.
INTRODUCCIÓN
La salud y la nutrición de las
madres en su ciclo de embarazo, a lo largo de éste y la nutrición del niño(a)
en los primordiales meses son vital para la prevención de enfermedades no
traspasable. La lactancia natural es única durante los primeros 6 meses de vida
la alimentación es suplementario idóneo en nutrientes y ayuda calórico
contribuyente para el crecimiento físico y mental. Entre las enfermedades
crónicas no transmisibles merece obtener una especial atención la obesidad
infantil.
La obesidad es consecuencia de la
alteración entre la ingesta alimentaria y el gasto calórico a consecuencia de poco
movimiento o actividad física. Además de los problemas tanto orgánicos como
psicológicos que causa la obesidad, esto incrementa el riesgo de sufrir
hipertensión arterial, síndromes de hipoventilación y apnea obstructiva del
sueño, enfermedad hepática por infiltración grasa del hígado, colelitiasis,
osteoartrosis, epifisiolistesis, seudotumor cerebri, dislipidemia y,
particularmente, diabetes mellitus tipo 2.
Según documentos de la última
Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT-ECU 2011-2013), Ecuador
registra un 8,6 % de niños menores de 5 años con sobrepeso, mientras que, entre
niños de 5 y 11 años, este índice se triplica, llegando al 29,9 %. Adicionalmente,
observaciones determinan que en el Ecuador existe un crecimiento vertiginoso de
la obesidad infantil, y por otro, continúa siendo alta señal de infantes con
desnutrición en menores de 5 años. A pesar de que la obesidad infantil ha decaído
en el país del 40,2 % en 1986 al 25,3 % en el 2012.
Este desequilibrio se ve intervenido
por los factores de nutricionales y sedentarismo. Delimitación del problema.
Los factores nutricionales es una gran clave del incremento de esta patología
que afecta a los infantes en diversos niveles como socioeconómicos, ya que en
muchos hogares que han migrado, dejando sus hijos con familiares o cuidadores
ha causado un cambio en la dieta y alimentación hipercalórica rica grasa y
azucares escasa en vitaminas, minerales y micronutrientes.
Objetivo general: Establecer
orientaciones para la atención de los infantes con sobrepeso u obesidad.
Objetivos específicos: Fomentar el
uso de instrumentos que permitan que accedan de manera objetiva las
desviaciones no aceptables del sobrepeso de su masa o grasa corporal. Preparar
el equipo de salud en la prevención y tratamiento del sobrepeso y la obesidad. Facilita
acciones integradoras, en el sujeto, su familia y la comunidad, de promoción de
la salud y atención primaria orientada a la comunidad.
Formulación
del problema: El
sedentarismo es la secuela de estilo de vida que la sociedad actual implementa que
el entretenimiento de los niños esta provocando un estado que mantenga al
cuerpo sin movimiento llevando a la falta de actividad física como el deporte o
juegos que lleven que el organismo este vulnerables para el padecimiento de
enfermedades cardiovascular, respiratoria, locomotor y nerviosa. Las
consecuencias se presentan corto y largo plazo tenemos baja autoestima, trastornos
psicoafectivos que derivan en bulimia y anorexia tornándose un círculo vicioso,
enfermedades respiratorias: como apnea del sueño y asma bronquial, al riesgo
cardiovascular está el aumento de la presión arterial, nivel metabólico:
aumento de glucosa y lípidos en sangre.
Problemas vinculados con una mayor accesibilidad a
determinados alimentos:
* aumento de
la variedad de los alimentos;
*mayor
disponibilidad de alimentos la comida chatarra;
*aumento de
las grasas y de los hidratos de carbono en productos de bajo costo;
*menor gasto
energético a causa del decrecimiento en la exigencia de las condiciones
generales de vida;
*reducción de la actividad física;
*Incremento
del sedentarismo;
*aumento de la cantidad de horas transcurridas
frente a pantallas.
Problemas relacionados con cambios en el modelo alimenticio:
*disminución
en el número de comidas familiares;
*aumento en la cantidad de comidas que los
niños comen solos;
*aumento del
consumo de alimentos envasados y comidas rápidas;
*caída de
los patrones de consumo saludable.
MATERIALES Y MÉTODOS
La Organización Mundial de la Salud
(OMS) define el sobrepeso como una desviación tipo de peso para su edad y sexo
y la obesidad en edad escolar es igual a señales a su masa para su edad y sexo.
Desde el punto de vista epidemiológico, la obesidad infantil se ha convertido en
un problema de salud a nivel universal, para el año 2012 se estimó en 42
millones la cifra de niños de 5 años con sobrepeso. Investigaciones recientes
realizadas en diferentes países manifiestan que entre el 5 % y 10 % de los infantes en edad escolar
sufren obesidad. (OMS, 2014).
La obesidad no es un padecimiento en
sí, es un factor de peligro para sufrir afecciones y disminuir la calidad de
vida de los niños que la padecen. La obesidad en infantes es un asunto serio,
alarmante y que nunca puede ser asumida a la ligera. (Marshall, 2012). Esto
muestra el aumento sucesivo de grasa corporal no acordada a la edad de niños, adecuación
a la estatura, teniendo en consideración que la magnitud en que se presenta la
obesidad va aumentando con el transcurso de los años sin tomar prevención de esta.
(Tansey, 2012)
La razón primordial del sobrepeso y
la obesidad infantil es el desequilibrio entre el consumo y gasto calórico. El adelantamiento
mundial del sobrepeso y la obesidad infantil se debe al consumo de alimentos
con alto índice calórico, como grasas y azúcares, además bajos en nutrientes
(vitaminas y minerales). Otra de las causas es la inactividad física, debido a
la tecnología de la actualidad (videojuegos y televisión) que aumenta el
sedentarismo.
El aumento de la prevalencia de la obesidad en
la 6 población pediátrica ha generado un desarrollo de enfermedades metabólicas
a nivel Internacional.
Intervención nutricional En esta
segunda etapa se espera una “Alimentación con gran disminución del aporte de
grasa y azúcar y una mayor ingesta de fibra y agua”, escogiendo alimentos de
baja densidad calórica como son las frutas y los vegetales. En esencial,
durante este tiempo o periodo de rápido crecimiento, las vitaminas y minerales
(como el hierro o el calcio) no se vean comprometidos. La intervención
dietética en el control del sobrepeso y la obesidad en niños y adolescentes ha
tendido a reflejar las tendencias de gestión similares a los adultos. Las
dietas bajas en grasas se han vuelto más frecuentes.
RESULTADOS
Estudios de intervención dietética
en niños con sobrepeso utilizaron dietas de bajo contenido de grasa. La
evidencia proporcionó resultados que muestran que la dieta no se involucra en el
estado nutricional del hierro, ácido fólico, retinol y zinc. Por lo tanto, se
puede finalizar que una dieta baja en grasa, en niños, es nutricionalmente
segura. La mayoría de propósitos o proyectos alimenticios para el control de
peso en niños sugieren la elección de alimentos bajos en grasas. Una dieta baja
en grasa en general ofrece una ingesta diaria de 55 gramos, equivalentes al 25%
del valor calórico total aproximadamente. Especificaciones nutricionales y dietéticas
que corresponden a un segundo nivel de intervención Consumir leche, yogures y
quesos, descremados. Son la mejor fuente de calcio y se necesitan porciones diarias. Seleccionar quesos de
pasta blanda o untables magros. Comer una amplia variedad de carnes rojas
magras y blancas, retirando la grasa visible antes de cocinar. Lo que cada uno
necesita es un trozo del tamaño de la palma de la mano, una vez por día.
Preferir el consumo de pescado, por lo menos una vez a la semana. Comer frutas
y verduras de todo tipo y color. Cuantos más colores incluyamos, más vitaminas
y minerales obtendremos. Banana, no más de una por día. Consumir una porción de
vegetales en cada una de las comidas principales (almuerzo y cena). Empleando o
utilizando las frutas en postres, colaciones de media mañana y exprimidas o
licuadas en meriendas o desayunos. Pan, pastas, arroz y legumbres nos dan
energía para nuestra actividad diaria. Dos porciones de pan blanco diarias y,
tres o cuatro veces por semana, pastas, polenta, arroz o legumbres suele ser
suficiente. Preparar las comidas con aceite preferentemente crudo y evitar la
grasa para cocinar. Dos cucharadas soperas por día, variando entre aceite de
oliva, de girasol, de maíz y de soja, son adecuadas para mantener el organismo
en condiciones saludables. Evitar el uso de aderezos grasos como cremas, salsas
y mayonesa. Realizar comidas diarias. Centrándose en los hábitos de consumo de
grasas, es necesaria la educación alimentaria nutricional para la realización
de las compras y selección de alimentos, en lugar de restringir su consumo. Los
padres desempeñan un papel fundamental en las elecciones que realizan respecto
a la disponibilidad de alimentos en el hogar y la preparación de estos. También
es importante trabajar en la lectura de las etiquetas. Tratar de disminuir el
consumo de: Lácteos con alto contenido de grasa: queso fundido, quesos duros,
queso de rallar, manteca, margarina, crema. Cordero, vísceras (lengua, riñón,
mondongo, corazón, molleja, achuras), salchichas y hamburguesas. Fiambres,
patés, embutidos. Frituras, empanadas, pizza. Las empanadas se pueden hacer con
masa dietética, rellenos con poca grasa y cocinadas al horno. Contarlas como
una porción de pastas y cereales. Luego, cocinarlas al horno o sartén, con el
mínimo de aceite. Facturas, tortas, masas, galletitas dulces rellenos. Preferir
tostaditas de pan francés con dulce light, o vainillas o galletitas sin pastas
de relleno. Mayonesa, sopas crema, manteca. Se pueden consumir, siempre con
moderación, mayonesa y sopas-crema light. Golosinas, helados, productos de
copetín. Se puede consumir una golosina pequeña por día en forma de bocadito,
evitando que sea consumido en la cena. Gaseosas comunes, jugos azucarados,
gelatinas comunes. Reemplazarlos por las versiones dietéticas o jugos frescos
sin azúcar. Optar por agua como bebida durante las comidas. Azúcar y sal.
Utilizar edulcorantes (preferentemente, sucralosa o stevia) y sal, con mucha
moderación.
Denominamos barreras a los factores
que pueden interferir en una adecuada evolución clínica o en el sostenimiento
del niño o la familia en el cambio de estilo de vida. Si bien existe una amplia
gama de factores que podrían interferir en la buena evolución del tratamiento,
la mayor parte de ellos se relacionan con la falta de adhesión por parte del
niño y la familia. En general, pueden ser descubiertos durante la consulta
médica, pero solamente aparecerán si se indaga sobre ellos específicamente. En
los niños de menor edad, las familias pueden manifestar saturación respecto de
las indicaciones, mientras que en los niños mayores o adolescentes puede
aparecer resistencia de parte de los propios pacientes. Algunos aspectos para
considerar: Disociación entre la realidad esperada y la expectativa familiar.
Dificultad del niño o la familia
para enfrentar el incumplimiento de las indicaciones, ante la figura
“hegemónica” del médico. Familias desintegradas o monoparentales que no
acuerdan en conjunto sobre los cambios a establecer. Distancia geográfica entre
el barrio donde reside la familia y el Centro de Salud donde asiste al
tratamiento. Situación laboral o económica de los padres. Falta de modelos
parentales positivos
Tratamiento
del niño
La mayoría de los niños
con sobrepeso u obesidad son tratados en el Primer Nivel de Atención por
profesionales de la salud, como pediatras, médicos de cabecera, nutricionistas,
enfermeras, o bien son detectados en el transcurso de controles de salud
escolar. Allí radica la importancia del entrenamiento de los mencionados
agentes de salud para el primer abordaje de los niños con sobrepeso. Algunas
condiciones clave deben darse en la consulta para que ésta tenga mayores
probabilidades de éxito: Entre los profesionales de la salud que aborden el
problema debe estar incluido un médico. Al menos dos de las siguientes
intervenciones deben ser abordadas en la consulta. Intervención nutricional
para controlar la ingesta. Incremento de la actividad física. Disminución de
actividades sedentarias. El equipo de salud debe estar entrenado en el tema.
Los padres deben estar comprometidos con el tratamiento. Se debe considerar que
la mayoría de los niños con sobrepeso u obesidad no tienen problemas médicos
subyacentes que causan la obesidad. Sin embargo, un porcentaje significativo
podría sufrir comorbilidades relacionadas con el aumento de la adiposidad. El
exceso de peso afecta negativamente la salud física y psico-social del niño y
pone en peligro su salud futura. A diferencia de otros problemas de salud, la
obesidad infantil tiene múltiples causas y requiere un enfoque amplio que
abarque el tratamiento del paciente, la familia y el medio ambiente donde se
desarrolla. Un enfoque motivacional, junto con cambios simples en el estilo de
vida, pueden mejorar el bienestar del niño con sobrepeso y puede beneficiar
potencialmente a otros miembros de la familia.
CONCLUSIONES
Los factores de riesgo pasan inadvertidos para
los padres de familia, ya que no se les da la significancia que amerita, para
prevenir las consecuencias que puede causar la obesidad.
Los factores de riesgo
más relacionados con la obesidad en los niños estudiados fueron la falta de
actividad física, el consumo de bebidas azucaradas y de alimentos fritos.
Continuar efectuando
estudios que caractericen a la población estudiantil, para constituir
estándares para evaluación nutricional y estructura corporal.
Realizar estudios que promuevan estilos de
vida saludable y patrones de una adecuada nutrición en los niños.
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