Francisco Fabian Granados Romero
Universidad
de Guayaquil.
https://orcid.org/0000-0003-1242-5391
Enma maría Guadamud Lorenti
Universidad
de Guayaquil
https://orcid.org/0000-0002-8851-0130
Guayaquil
- Ecuador
Artículo resultado de proyecto de investigación
financiado por la Universitaria de Guayaquil
http://www.jah-journal.com/index.php/jah
Journal of American health, Januaty . June vol. 1.
Num. 1 – 2018
Esta obra está bajo una Licencia
Creative Commons
Atribución-NoComercial-CompartirIgual
4.0 Internacional.
© 2020. The Authors. Licensee:
AOSIS. This work is licensed under the Creative Commons Attribution License.
RECIBIDO: 15 DE OCTUBRE 2017
ACEPTADO: 12 DE DICIEMBRE 2017
PUBLICADO: 4 DE ENERO 2018
RESUMEN
La leucemia linfoblástica aguda
es la neoplasia hematológica más usual en la edad pediátrica. La leucemia linfoblástica aguda (LLA) comprende el 80% de
todas las leucemias agudas en este grupo de edad. Aunque la etiología se
desconoce, se ha detallado algunos factores predisponentes genéticos, virales y
ambientales. Las manifestaciones clínicas suelen ser el resultado de la médula
ósea por las células leucémicas (anemia, trombopenia y neutropenia). El
diagnóstico se efectúa mediante el análisis morfológico, citogenético y
molecular del aspirado de médula ósea. El tratamiento dura alrededor de dos
años. El pronóstico de los niños con leucemia linfoblástica aguda ha mejorado brillantemente
en las últimas décadas gracias a los nuevos fármacos y al tratamiento adaptado
al riesgo de los pacientes.
PALABRAS CLAVE: Leucemia
linfoblástica aguda, factores de riesgo, tratamiento, diagnostico.
ABSTRACT
Acute
lymphoblastic leukemia is the most common hematologic neoplasm in pediatric
age. Acute lymphoblastic leukemia (ALL) comprises 80% of all acute leukemias in
this age group. Although the etiology is unknown, some genetic, viral and
environmental predisposing factors have been detailed. The clinical
manifestations are usually the result of bone marrow by leukemic cells (anemia,
thrombopenia and neutropenia). The diagnosis is made by morphological,
cytogenetic and molecular analysis of bone marrow aspirate. The treatment lasts
about two years. The prognosis of children with acute lymphoblastic leukemia
has improved brilliantly in recent decades thanks to new drugs and treatment
tailored to patients' risk.
KEY WORDS: Acute lymphoblastic leukemia, risk factors, treatment, diagnosis.
INTRODUCCIÓN
La leucemia
linfoblástica aguda es la neoplasia más común en la infancia, constituyendo
el 80% de todas las leucemias agudas de la edad pediátrica. El 25 y el 19% de
todos los tumores en menores de 15 y 19 años, respectivamente, son leucemia
linfoblástica aguda. La supervivencia de los pacientes con leucemia linfoblástica
aguda (LLA), ha aumentado notablemente en las recientes décadas, pasando de una
supervivencia de menos del 10% en los años sesenta a presentar, con los
tratamientos actuales, una supervivencia libre de enfermedad superior al 80% en
la mayoría de los casos. Las publicaciones más recientes la supervivencia
global a 5 años de los pacientes con LLA en un 91%. A pesar de estos notables resultados,
todavía un pequeño grupo de pacientes, en torno al 10-20%, fracasan en el
tratamiento. Para estos pacientes, son necesarias nuevas planificaciones que
nos otorga conocer y seleccionar aquellos que tienen mayor riesgo de recaída.
Uno de los aspectos que más preocupan en el tiempo actual es la toxicidad de
los tratamientos a largo plazo en los supervivientes de LLA. La leucemia
mieloblástica aguda (LMA), aunque no es tan frecuente como la LLA (tan sólo el
15-25% de las leucemias pediátricas), es la responsable del 30% de las muertes
por leucemia en la edad pediátrica. Esto es debido a la peor respuesta al tratamiento
quimioterápico, al mayor número de complicaciones hemorrágicas al diagnóstico y
a la necesidad de tratamientos más agresivos, como el trasplante de
progenitores hematopoyéticos. También en los últimos años se está avanzando
mucho en la curación de estos pacientes.
Un subtipo de LMA, caracterizada
por su buen pronóstico, es la LMA promielocítica (M3). En esta leucemia, que
comprende el 5-10% de las LMA, se añade al tratamiento quimioterápico el ácido
transretinoico (ATRA). El ATRA disminuye notablemente el riesgo de
complicaciones hemorrágicas (muy típicas de la leucemia promielocítica) y
favorece la maduración de las células leucémicas, mejorando el pronóstico de la
enfermedad.
La leucemia linfoblástica aguda
(LLA) es una alteración o trastorno maligno de células progenitoras
hematológicas que brota de la expansión clonal desregulada de células
progenitoras linfoides inmaduras que se han encontrado con una serie de
alternancias catastróficas dentro de los genes reguladores. Similar a la
mayoría de otros cánceres, la patogénesis de la leucemia linfoblástica aguda es
complejo, lo que probablemente se deriva en las interacciones complicadas entre
las causas endógenas, la susceptibilidad hereditaria y causa idiopáticas.
Acorde con los reportes estadísticos actualizados referente a neoplasias
hematológicas en el Ecuador, se conoce que la leucemia es la de mayor
incidencia entre las poblaciones infantiles con un porcentaje del 45 %.
De este grupo, los más delicados,
con el 32 % de los casos, son los niños de entre cero y cuatro años de vida. La
leucemia linfoblástica aguda es el cáncer con mayor incidencia en la edad
pediátrica (45 %), en segundo lugar, los tumores de sistema nervioso (9 %);
tercero, linfomas (8,5 %); y cuarto, retinoblastoma (6 %). La sobrevida es
alrededor del 60 % en el Ecuador, ya que la mayoría de los casos se localiza tarde
en la consulta oncológica por la carencia de un diagnóstico oportuno. La
importancia de esta investigación consiste en
la elevada incidencia de la leucemia linfoblástica aguda en la edad
pediátrica y reconocer las manifestaciones clínicas tempranas de la misma, para
de esta manera prevenir su diagnóstico, ya que en el país existe una alta
incidencia de enfermedades tropicales cuyas presentaciones clínicas fácilmente
pueden ser confundidas.
MATERIALES
Y MÉTODOS
El presente estudio de titulación
se realizó en el departamento de Hematología del Hospital de Niños Dr.
Francisco de Icaza Bustamante, con el objetivo principal de conocer la cantidad
de casos de pacientes que se les diagnosticó leucemia linfoblástica aguda, según
el sexo, grupo de edad de los pacientes, y sus formas clínicas tempranas de
presentación en el periodo 2012 – 2016. Los datos buscados fueron adquiriendo mediante
documentación de historias clínicas de las instalaciones y con la ayuda de
métodos estadísticos. Finalmente, con los resultados logrados que se establece,
los contactos de antecedentes familiares y exposiciones como factores de
riesgo, la frecuencia con la que se ha ido presentando la enfermedad en los
últimos años dentro de la institución de salud, si existen predilección por
sexo, grupo de edad, además de las formas tempranas de presentación clínica,
número de defunciones.
MANIFESTACIONES
CLINICAS
Sus manifestaciones pueden ser
rápida e inespecífica, con una mezcla de síntomas constitucionales como:
· Anorexia
· Fatiga
· Malestar
· Irritabilidad
· Febrícula intermitente Además suele presentarse:
· Dolor óseo
· Dolor articular El dolor óseo es de suma
importancia ya que puede interrumpir el sueño del paciente.
Conforme avanza la enfermedad,
aparecen síntomas y signos de incapacidad medular más evidentes como:
· Palidez
· Fatiga
· Intolerancia al ejercicio
· Hematomas
· Epistaxis
· Fiebre También se han descrito manifestaciones de
infiltración como:
· Adenopatías
· Hepatoesplenomegalia
· Aumento del tamaño del testículo
· Afectación del sistema nervioso central
Cuando se manifiesta dificultad
respiratoria, se aplica a anemia grave o a ganglios linfáticos mediastínicos
que comprimen la vía aérea.
En la exploración física, suelen
encontrarse signos como:
· Lesiones
cutáneas purpúricas
· Lesiones cutáneas petequiales
· Hemorragias en
las mucosas Todas ellas revelan insuficiencia medular.
RESULTADOS
Cuando existen datos que proponen
fracasos medulares en sangre periférica se debe meditar en Leucemia
linfoblástica aguda.
Gran parte de los afectados
presentan:
· Anemia
· Trombopenia.
Es importancia ejecutar de
inmediato estudios de medula ósea, cuando se localizan datos sugerentes de
leucemia en sangre periférica. Estos estudios incluyen:
· Aspirado medular
· Biopsia
· Citometría de
flujo
· Estudios citogenéticos
· Estudios moleculares
Se diagnostica leucemia
linfoblástica aguda cuando se encuentra más del 25 % de las células medulares
corresponden a linfoblastos.
En 1948, el pediatra americano
Sydney Farber publicó sus primeros estudios que mostro que la aminopterina
(análogo del ácido fólico) podía inducir remisiones en pacientes con LLA. En la actualidad, más del 80% de los niños con
LLA se curan de su enfermedad. La tendencia actual es realizar un tratamiento adecuado
para el riesgo de cada paciente recientemente diagnosticado de LLA; establecer un
tratamiento más intensivo al paciente que tiene mayor riesgo de recaída al
diagnóstico y vamos a tratar de no sobre tratar al paciente de riesgo estándar.
Para ello, debemos clasificar a los pacientes en grupos de riesgo.
CONCLUSIONES
Nos permitió identificar
las manifestaciones clínicas que con mayor frecuencia se presentan en este tipo
de trastorno hematológico, siendo estos; fiebre, palidez, adenopatías,
trastornos de la coagulación como hematomas, gingivorragias, epistaxis,
petequias y otras no tan frecuentes como edema, dolor abdominal y dolor lumbar,
pero que no nos obliga a descartar la sospecha de leucemia linfoblástica aguda.
La leucemia
linfoblástica aguda puede presentarse incluso antes del año de vida, pero el 32
grupo etario que predomina en esta investigación es el comprendido entre los 2
y 3 años.
Los pacientes durante su
estancia hospitalaria y debido a su condición clínica de inmunosupresión propia
de la enfermedad, presentaron complicaciones clínicas como neumonías e
infecciones de vías urinarias, que en el peor de los casos requirieron de
unidad de cuidados intensivos pediátricos.
Además, un grupo menor
que como motivo de consulta presentaron dolor abdominal, requirieron
intervenciones quirúrgicas, ya que los estudios de gabinetes habituales no
aportaban a un diagnóstico claro. Casi en su totalidad, egresaron en calidad de
vivos, gracias al diagnóstico oportuno e instauración rápida de tratamiento.
Analizando todas las
variables que se estudiaron en esta investigación, podemos concluir que la
leucemia linfoblástica aguda tiene una elevada incidencia, y que la mayoría de
sus manifestaciones clínicas que se presentan inicialmente, fácilmente pueden
ser confundidas con manifestaciones de enfermedades infectocontagiosas propias
de nuestro país, debido a su clima subtropical, motivo que compromete a todo
personal de salud involucrado en atención pediátrica a realizar una buena
anamnesis y examen físico de calidad, para de esta manera lograr el diagnóstico
temprano de leucemia linfoblástica aguda, con el fin de brindar mejor calidad
de vida a los pacientes que la padecen y en el mejor de los casos remisión de
la misma.
1.
Kara M, Kelly MD. Acute Lympho- blastic Leukemia. En: Weiner MA, Cairo MS. Pediatric
Hematology/On- cology Secrets. Philadelphia. Hanley
and Belfus Inc. 2002; 109-114.
2.
Margolin JF, Steuber
CP, Poplack DG: Acute Lymphoblastic Leukemia.
Principles and practice of pediatric oncology. Pizzo
A, Poplack D. Linp- icott Lippincott Williams & Wilkins Publishers;
Philadelphia; 6th edition: 2011. Capítulo 19. P. 518-65.
3.
Ortega Aramburu JJ. Leucemias agudas en el niño: treinta
años después (1968- 1997). Haematologica (ed. esp.). 1998; 83 (Supl. 1).
4.
Pui CH, Pei D, Campana D, et al. A revised
definition for cure of childhood acute lymphoblastic leukemia. Leuke- mia. 2014; 28:
2336-43.
5.
Pieters R, Schrappe M, De Lorenzo P, et al. A
treatment protocol for infants younger than 1 year with acute lym- phoblastic leukaemia (Interfant-99): an observational study and a multicentre randomized trial. Lancet. 2007; 370: 240-50.